La casa que imaginas
Desde la primera idea hasta las llaves.
Qué encontrarás
- Imagina tu primera mañana
- Lo que nadie explica
- ¿Comprar hecha o hacerla a tu medida?
- Quién es quién
- El camino hasta tus llaves
- Adónde va tu dinero
- Cinco cosas que pedir por escrito
- Antes de comprar la parcela
- Seguir tu casa sin estar encima
- Las personas detrás del muro
- Después de las llaves
- De esta página a esa mañana

Imagina tu primera mañana.
Empieza aquí, con una pregunta:
¿Cómo se llega de esta página a esa mañana sin perder el sueño por el camino?

Casi todo el riesgo de hacerse una casa no está en el hormigón.
Está en lo que nadie te explicó antes de firmar.
Quién aprueba cada fase. Qué pagas y cuándo. Qué pasa si una fecha se retrasa.
Una casa se hace una vez en la vida, y nadie nace sabiendo a quién preguntar, qué papeles hacen falta ni qué hay que firmar. En ese hueco empiezan casi todos los disgustos.
Esta guía cierra ese hueco. Es lo que querríamos que supiera nuestra propia familia antes de hacerse su casa, la construyera con quien la construyera.

¿Comprar hecha o hacerla a tu medida?
Las dos son buenas formas de tener tu casa. No son lo mismo.
Comprar una casa hecha
La recorres antes de pagar y te mudas antes.
Pero otro eligió la parcela, la orientación, la distribución y los acabados, y el precio lleva el margen de todos los que hay entre tú y quien la construyó.
Construir en tu propia parcela
Lleva más tiempo. Y algunos pasos, como la licencia de obra o las altas de agua y luz, dependen del ayuntamiento y de las compañías, no de ningún constructor. Esa es la parte honesta.
Pero es la única forma de que la casa sea tuya desde la primera línea: tu parcela, tu luz, tus estancias. Contratas directamente al constructor, sin márgenes de nadie por medio. Y un buen contrato convierte las incógnitas en un calendario que se entiende.
Si tu camino es construir, las páginas siguientes cuentan cómo funciona: quién hace qué, adónde va tu dinero y qué pedir por escrito.

Quién es quién
Hacerte tu casa es sentar a un pequeño equipo alrededor de una mesa. Saber quién ocupa cada silla es la mitad de la tranquilidad.

El camino hasta tus llaves
- La parcelaComprueba qué tiene y qué necesita, antes de comprarla.
- El proyectoTu casa, diseñada y dibujada.
- La licencia de obraLa concede el ayuntamiento.
- El contratoPrecio, alcance, plazo y pagos, por escrito.
- La obra, fase a faseCada fase, revisada y certificada.
- Licencia de primera ocupación y suministrosAyuntamiento y compañías.
- Tus llaves
Un buen constructor te enseña esos pasos aparte en el calendario, y solo se compromete con lo que controla.

Tu dinero nunca va por delante de tu casa.
Pagas por fasesCada pago va unido a una fase de la obra que ya está terminada.
Lo comprueba alguien independienteAntes de que pagues, la dirección facultativa, que no trabaja para el constructor, certifica que la fase está hecha.
Da igual dónde vivasFunciona exactamente igual si vives al lado o a cientos de kilómetros.
Sin fase terminada no hay certificado. Sin certificado no hay pago.

Cinco cosas que pedir por escrito
A cualquier constructor. También a nosotros.
Si un constructor te da estas cinco cosas por escrito, podrás comparar ofertas de verdad. Si no te las da, eso también te dice algo.

Antes de comprar la parcela
Unas buenas vistas son el primer motivo para enamorarse de una parcela. Estas son las preguntas que hay que hacerse antes.
- ¿Se puede construir aquí? El suelo rústico tiene sus propias normas. En la zona de Alicante, una vivienda en rústico necesita una parcela de al menos 10.000 m²; en la Región de Murcia, de al menos 5.000 m². Pide al ayuntamiento la situación urbanística por escrito.
- ¿Cómo se llega? Un acceso legal y transitable todo el año.
- Agua. ¿Hay red cerca? ¿A qué distancia?
- Luz. ¿Hay suministro en el linde o hará falta instalación solar propia?
- Saneamiento. Sin red de alcantarillado hace falta un sistema de depuración propio para poder vivir en la casa legalmente.
- El terreno. Pendiente, roca, suelo blando: todo eso cambia la cimentación.
Nuestros packs adaptan la casa a lo que tiene y a lo que le falta a cada parcela: desde la que tiene todos los suministros en la puerta hasta la que necesita su propia agua, energía y depuración. No empiezas de cero: empiezas con una solución ya pensada.
Se acabaron los dibujos. Así es cuando se hace realidad.
Hasta aquí has visto la idea. A partir de ahora: la obra y la primera mañana en una casa terminada.

Seguir tu casa sin estar encima
No poder pasar cada semana no debería significar adivinar.
Construyes con nosotros aunque no puedas estar encima.



Las personas detrás del muro
Somos una familia de constructores del Vinalopó: tres generaciones construyendo en la comarca desde los años sesenta.
Hemos hecho casas para familias y obra pública para ayuntamientos, y todavía pasamos por delante de muchas cada semana. Hoy construimos con un muro de hormigón armado con aislamiento por las dos caras: el muro Everhome. Te lo enseñamos por dentro antes de que decidas nada.
Somos de aquí.
Cuando termine tu casa no te quedarás con alguien que ya se fue a otra obra en otra provincia. Seguiremos aquí, a pocos kilómetros.

Después de las llaves
Entregar las llaves no es el final de la historia.
Volvemos a los tres meses de mudarte, al año y después de tu primer invierno, para ver cómo se comporta la casa y arreglar lo que haga falta.
Una casa es una relación larga. La nuestra contigo, también.

Ya sabes quién hace qué, adónde va tu dinero y qué pedir por escrito. El siguiente paso es sencillo y no te cuesta nada.
Cuéntanos dónde está tu parcela. Te diremos qué necesita, aunque al final construyas con otro.
Envíanos tu página “Mi parcela” →Lo que esta guía no cubre. La financiación y los impuestos de tu vivienda son importantes y dependen de tu situación personal. Para eso, habla con tu banco y con tu asesor.
Las ilustraciones son recreaciones artísticas, no fotografías de una casa terminada.