
En esta página
- Ni una casa de catálogo, ni una obra que dura años
- Casi nadie sabe qué hay dentro de sus paredes hasta que algo falla
- Por qué este muro
- Tres capas, de dentro afuera
- Cómo se levanta
- Dos centímetros
- Tiene una pega real
- ¿Has entrado en una bodega en agosto?
- Lo que se nota al vivirla
- Dos cosas que solo se notan cuando ya vives dentro
- La primera factura no es la de la luz: es la del aire acondicionado
- Un 75 % menos de energía para climatizar tu casa
- Lo que comprobamos antes de que sea tarde
- No te pedimos que te lo creas
- La mitad de tiempo que una obra tradicional
- Qué pasa cuando algo falla
¿Qué tiene dentro la pared de una casa Everhome?
Hormigón armado, con aislamiento pegado por las dos caras: más grueso por fuera que por dentro. La pared es a la vez estructura, cerramiento y aislamiento, y el aislamiento es continuo, sin juntas en los encuentros. Por dentro se cierra con placa de yeso, lista para pintar.
Ni una casa de catálogo, ni una obra que dura años
| Casa de catálogo | Obra tradicional | Everhome | |
|---|---|---|---|
| La eliges | de un catálogo | desde cero | a tu medida |
| Llega | en camión, con grúa | material a material | se construye ahí |
| Te limita | el módulo y el acceso | el tiempo | nada de eso |
| Tarda | meses de espera | años | seis meses |
Casa de catálogo
Obra tradicional
Everhome
La precisión de lo industrializado. La libertad de construir lo que quieres. Y sin depender de que un camión de veinte metros pueda llegar hasta tu parcela.

10 cm aislamiento exterior
15 cm hormigón armado
5 cm aislamiento interior
Casi nadie sabe qué hay dentro de sus paredes hasta que algo falla.
Nosotros te lo enseñamos antes de empezar.
El grosor del aislamiento y del hormigón se ajusta a cada proyecto y a su cálculo.
Por qué este muro
El aislamiento no se coloca: es el propio encofrado.
En una obra normal, el aislante se pone después, por capas, a mano, y se juega la partida en los encuentros: una junta abierta, un trozo que no llega, un puente térmico donde nadie mira. Aquí no hay ese momento. El aislante es el molde dentro del que se hormigona, por dentro y por fuera, continuo de arriba abajo. No puede quedar mal colocado porque no se coloca: ya está ahí.
Dentro va hormigón armado.
El mismo de toda la vida, el de los edificios que siguen en pie. No hay pared más sólida, ni más previsible: se calcula, se arma y se llena. Y es lo que hay dentro de las paredes de las marcas de casas industrializadas que se venden como premium, aunque no siempre lo cuenten en primera página.
Y se queda sellado.
Un muro macizo y continuo no tiene los caminos por los que se cuela el aire en una fábrica tradicional: juntas, encuentros, cajas de persiana, pasos de instalación mal rematados. Menos caminos, menos por donde entre lo que no quieres — aire, ruido, polvo y humedad.
Tres capas, de dentro afuera
Aislamiento interior
Por dentro, placa de yeso laminado pegada: la pared queda lista para pintar.
Hormigón armado
Doble parrilla de acero y hormigón vertido de una pieza. Es lo que sostiene la casa.
Aislamiento exterior
Envuelve la casa por fuera, sin cortes en los encuentros. Encima, malla y monocapa.
El aislamiento es el molde y el abrigo. Lo que aguanta la casa es el hormigón.
Cómo se levanta

1
Sobre la cimentación
Los bloques se montan en seco sobre la losa, con las esperas de acero ya colocadas.

2
Hasta la altura de la casa
Puntales de alineación para que el muro quede a plomo, y huecos de ventana con su cargadero.

3
Hormigonado
El hormigón entra por arriba y rellena el muro de una pieza.

4
Por fuera
Malla y monocapa directamente sobre el bloque.

5
Por dentro
Placa de yeso laminado pegada sobre el aislamiento: pared lista para pintar.
Dos centímetros
La norma permite que un muro de ladrillo se desvíe hasta dos centímetros por planta. Y no es un muro mal hecho: es lo que la norma admite.
Nuestras piezas salen de fábrica con dos milímetros de tolerancia.
Eso es la pieza, no el muro terminado: por eso el aplomado se comprueba en obra, hilada a hilada, antes de hormigonar.
Tolerancias de ejecución de fábricas del Código Técnico de la Edificación (DB SE-F).
Tiene una pega real.
Una vez hormigonado, abrir un hueco nuevo no es cosa de una mañana: hay que cortar hormigón armado y resolver el dintel con cálculo.
Para ser justos: eso solo es fácil en una casa de pilares y forjados, donde la ventana se abre en un tabique que no aguanta nada. En cualquier casa de muro de carga tampoco es sencillo, porque el muro sostiene la casa y el hueco pide su dintel armado. Aquí, además, el muro es de hormigón.
Y precisamente por eso el plano se cierra antes de empezar, con el tiempo que haga falta. Lo que en una obra tradicional se decide sobre la marcha, aquí se decide antes.

¿Has entrado en una bodega en agosto?
Fuera hace calor. Dentro se está fresco, sin aire acondicionado. No es aislamiento: es masa.
Por eso el aislamiento grueso va por fuera y el hormigón queda dentro de la casa. Absorbe el calor del día despacio y lo suelta de noche, así que no notas los picos.
Lo que se nota al vivirla


60 dB
Hasta 60 dB menos del ruido de la calle.
90 min
Lo que aguanta un incendio un muro de hormigón armado de 15 cm.
Datos técnicos
Por dentro no hay madera ni nada orgánico. Aislamiento con grafito, conductividad térmica declarada de 0,029 W/m·K. Fachada completa (10 + 15 + 5 con monocapa y placa de yeso, 32,8 cm): transmitancia 0,186 W/m²K. El aislamiento es un material reciclable. La resistencia al fuego es la que asigna la normativa a un muro de hormigón armado de ese espesor.
Dos cosas que solo se notan cuando ya vives dentro.
Un muro de bloque necesita once o doce centímetros de aislante por el interior, en todo el perímetro. Eso sale de tu salón. Aquí el aislamiento va por fuera: los metros se quedan dentro.
Los cables no van picados. Las instalaciones pasan por detrás de la placa de yeso. El día que quieras un enchufe nuevo o cambiar algo, nadie tiene que picar el muro.
Y una tercera que no se ve nunca: el aislamiento es continuo también en el encuentro del muro con el forjado, que es por donde se escapa el calor en las casas que se aíslan por dentro.

La primera factura no es la de la luz: es la del aire acondicionado
En una casa grande en Castalla, proyectada por un compañero. El invierno de la gran nevada, el propietario decía que no había notado nada.
Cuando una casa aísla poco, se compensa con máquina: más potencia, más equipos, más instalación. Eso se paga el primer día, con el presupuesto del instalador, no dentro de veinte años.
Cada casa se calcula de forma individual.
Un 75 % menos de energía para climatizar tu casa.*
Frente a la misma casa construida como se construía hace treinta años: en esa casa, unos 650 € al año. Frente a una casa nueva que cumpla justo el mínimo de la norma: un 53 % menos de energía, en esa casa unos 240 € al año.
El Código Técnico permite fachadas de hasta 0,56 W/m²K en esta zona. La nuestra está en 0,186. Y hay algo que no sale en ningún número: los quince centímetros de hormigón quedan dentro de la casa, absorben el calor del día y lo sueltan de noche, así que el equipo arranca menos veces.
Coge tu última factura y mira lo que te cuesta calentar y enfriar la casa en un año. Esa es la partida sobre la que trabaja este muro.
Nosotros hemos hecho la cuenta con el precio de la luz de hoy. Tú ya sabes hacia dónde va.
Lo que comprobamos antes de que sea tarde
De cada diez problemas que acaban en los tribunales en la construcción española, casi tres son humedades y filtraciones. Y la causa más repetida no es un material malo: es la falta de remate en la obra.
Por eso no esperamos a que se vea. Ocho ensayos y comprobaciones: cinco los hacemos porque queremos —estanqueidad de cubiertas, de fachadas, de terrazas y de instalaciones, y termografía— y tres los exige la norma y los firma un laboratorio independiente.
Y todo lo que se tapa se comprueba antes de taparlo: instalaciones antes del pladur, armadura antes de hormigonar, impermeabilización antes de cubrir. Queda registrado con su fecha y su foto.

Datos de patologías: Fundación MUSAAT y Universidad de Alcalá, sobre 34.873 casos con sentencia firme (2008-2017).

No te pedimos que te lo creas
Al terminar hacemos una termografía: si hay un punto frío, se ve en la foto. Y la obra está abierta para que traigas a tu técnico cuando quieras.
La mitad de tiempo que una obra tradicional.**
Un equipo, no cuatro oficios
El mismo equipo levanta el muro, lo arma y lo hormigona. Nadie espera a que termine el anterior.
Tres trabajos en uno
El muro es estructura, cerramiento y aislamiento a la vez.
El forjado llega hecho
Donde entra la grúa, se monta en un día.
No se corre más. Hay menos pasos.
Y menos sitios donde algo pueda salir mal.
Los fallos de una obra casi nunca están en el centro de una pared. Están en los encuentros: donde acaba el trabajo de uno y empieza el del siguiente. Con menos oficios hay menos encuentros, menos esperas y menos «eso no era cosa mía».
Piezas que encajan entre sí. Menos juntas hechas a mano, menos dependencia de que el oficial de ese día esté fino.
Podemos estar encima de cada tajo. Con menos gremios que coordinar, el control no se reparte: se revisa cada fase antes de pasar a la siguiente.
Por eso firmamos el plazo con penalización. No depende de que coincidan seis gremios distintos en la misma semana.
Seis meses
Una casa a medida en España se mide en años. La nuestra se construye en seis meses: cinco son la casa, y el primero es la cimentación, que es lo único que no depende de nosotros sino de tu terreno. Por eso el geotécnico se hace antes de firmar el plazo, y no después.
Lo que firmamos, sea cual sea el sistema
El precio va cerrado en el contrato, con su cláusula. Y el plazo, con penalización si no lo cumplimos. No son frases de web: son el papel que firmas antes de empezar, con lo que entra y lo que no entra escrito al lado. Si quieres verlo antes de decidir nada, se te enseña el contrato en la primera reunión, sin compromiso y sin haber firmado nada.
Y lo que eso vale no está solo en el presupuesto. Cada mes de obra de más es un mes pagando dos cosas: donde vives ahora y la casa que todavía no es tuya.

Los cinco o seis meses son de construcción. La licencia va antes y depende del ayuntamiento, no de nosotros: eso lo sabrás desde el primer día, y te diremos cuánto suele tardar en tu municipio.
Qué pasa cuando algo falla
Va a pasar algo
En una casa hay cientos de piezas, y alguna da guerra el primer año: un grifo que gotea, una puerta que roza, una persiana que se atasca.
Sabes a quién llamar
Al mismo número de la obra. No a un servicio de atención al cliente: a la gente que la construyó, que sigue trabajando en el mismo pueblo.
No se discute quién paga
Si es cosa nuestra, lo arreglamos nosotros. Eso está en el contrato, no en esta página.
Aquí no se discute: se arregla. Y al año de vivir en la casa volvemos, miremos lo que miremos, aunque no nos hayas llamado.
* Cálculo propio sobre una vivienda modelo de 141 m² construidos en una planta, con nuestra envolvente (fachada 0,186 W/m²K, cubierta 0,25, solera 0,35, carpintería de PVC con doble acristalamiento bajo emisivo y cámara de argón) y bomba de calor de gama media (SCOP 4,6 / SEER 6,1). Consignas de 21 °C en invierno y 25 °C en verano, grados-día de Alicante (IDAE, estación Ciudad Jardín) y electricidad a 0,2669 €/kWh (Eurostat, segundo semestre de 2025, impuestos incluidos). Se compara con la misma casa cumpliendo el mínimo del Código Técnico y con una construida entre 1980 y 2000 (valores por defecto del programa oficial de certificación). El cálculo cubre calefacción y refrigeración; no incluye agua caliente, cocina ni electrodomésticos, ni el efecto de los puentes térmicos y la hermeticidad, que juegan a favor de este sistema. El consumo real de cada vivienda lo fija su certificado energético.
** Frente a una vivienda de estructura de hormigón con cerramiento de ladrillo y aislamiento colocado en fases, según la experiencia de nuestras obras. El plazo de tu casa depende de su tamaño, su proyecto y los acabados que elijas, y va escrito en el contrato, con su penalización si nos retrasamos. No incluye los plazos de licencia ni de las compañías de suministro, que no dependen de nosotros.
